52
Mientras me siento en la esquina de mi cama, pensando en lo que he sentido, lo que siento, y lo que no demoro en sentir, me undo en mis más íntimos pensamientos. Me undo en un nudo de sentimientos, en un hueco que al parecer no tiene fondo. Me undo en un ciclo infinito del ¨qué serᨠy un crucigrama de suposiciones. Me undo en mis sueños y felicidades. Me baño en mis desilusiones. Me mojo con sueños rotos, sueños que creé sabiendo que no eran remotamente posibles. Mi optimismo y perseverancia, características que siempre me han acompañado, se apartan mientras me baño ya que éstas saben que los aviones seguirán volando, el tiempo seguirá pasando, y la distancia siempre existirá. Mi vida, que se a basado en varios cambios de ambientes, amistades, y países, está a punto de girar nuevamente. Este giro, tal como lo preví hace un par de meses, está haciendo mi nudo de sentimientos girar y revolcarse incesablemente. Todo suceso en la vida ha de traer lecciones y aprendizajes. Este cambio, un mes antes de que suceda, ya me está regalando lecciones. Lecciones necesarias para continuar creciendo y madurando, pero está en mi que estas lecciones no vayan apagando la luz de optimismo que hubo, hay, y habrá dentro de mí.